Lo que comenzó como una gestión de Instagram terminó convirtiéndose en una redefinición estratégica de marca. Analizamos su posicionamiento, replanteamos la narrativa y estructuramos una comunicación clara para sus tres líneas de negocio: catering, eventos corporativos y bodas.
Desarrollamos un nuevo universo visual y verbal —incluyendo un tagline hoy convertido en emblema de la marca— y llevamos esa evolución a todos los puntos de contacto: identidad digital, packaging, vestuario del staff, espacios gastronómicos y dirección creativa de shootings en cocina y eventos.
Más que comunicar mejor, el objetivo fue elevar la percepción de marca y alinearla con el nivel real de la experiencia que ofrecen.















